En muchas ocasiones podemos ver que existe la idea social de relacionar los trastornos alimentarios con el físico.
Pero detrás de un problema de alimentación, o en casos más graves cuando esta mala relación con la comida ha llegado a convertirse en un TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria) hay un motivo emocional de gran peso que ha llegado a reflejarse de esta manera.
A menudo las personas con esta sintomatología se ven expuestas a tratamientos en el que el objetivo principal, es mejorar cuanto antes las ingestas de alimentos, regular la relación con la comida y controlar las cantidades que ingerimos de la misma. Pero es muy importante evaluar qué hay detrás de todo esto, ya que en la mayoría de ocasiones lo que nos encontramos es un gran dolor emocional.
¿Alguna vez has pensado que existe realmente detrás de tu mala relación con la comida?
Si has desarrollado una relación con la comida de este tipo, no te sientes cómodo o cómoda con tu cuerpo o sientes que necesitas llevar el control de alguna forma, probablemente haya algo dentro de ti que necesite calmarse o aliviarse de alguna manera.
En consulta veo muchas personas con experiencias pasadas muy difíciles y dolorosas, observando en consecuencia la presencia de un problema alimentario como forma de refugio o sentir control de alguna manera.
Por ejemplo, en muchas ocasiones vemos casos en los que aquellas personas que de alguna manera, han llegado a sentir vacío en sus vidas, o ese vacío sigue presente de alguna forma, intentan suplirlo mediante la comida. Esto se puede ver reflejado de muchas formas diferentes, desde atracones, restricciones alimentarias, compensaciones, etc., dependiendo del caso de cada persona.
¿Cómo puedo salir del Trastorno Alimentario?
El primer paso para trabajar sobre ello, es entender la función que está cumpliendo en tu vida el trastorno alimentario, encontrar relación y darle sentido a todo lo que está ocurriendo. Normalmente, es la forma en que la persona ha encontrado su vía de escape para poder sobrellevar muchas situaciones de su vida, afrontar experiencias y desconectarse del dolor emocional.
¿La recuperación sería el conseguir llevar una dieta saludable o sentirme bien con mi cuerpo?
La recuperación no se centra solo y exclusivamente en la relación con la comida, en cómo llevas las ingestas o cómo te sientes con tu cuerpo.
El primer paso y más importante, consiste en sanar ese dolor y llevar a cabo un proceso terapéutico que te permita procesar las diferentes vivencias o experiencias pasadas que han podido provocar todo esto.
Consiste en poder conectar con lo que sientes y con tu historia desde una parte más funcional que te permita aprender a gestionar tus emociones sin tener que evitar ciertas situaciones porque sientas que puedes llegar a desbordarte.
De esta manera, cuando se realice un tratamiento terapéutico adecuado en el que estas heridas sean sanadas, la relación con la comida y la aceptación de tu cuerpo, mejorará de forma muy significativa.